Producción de cerezas en Chile: comprendiendo el proceso de floración

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Chile ha logrado posicionarse como el mayor exportador mundial de cerezas frescas y está en una posición de liderazgo absoluto como abastecedor de cerezas para el hemisferio norte en contra-estación (temporada del año contraria a la que producen los mercados importadores). Para garantizar una buena producción de cerezas, existen diversas variedades que son plantadas principalmente en la zona centro-sur de nuestro país, dependiendo de su requerimiento de frío necesario para su floración.

En efecto, el frío juega un papel fundamental en el proceso de floración, ya que los árboles poseen un mecanismo que les permite determinar cuánto frío han experimentado durante el año. Esto les sirve para determinar cuando ha pasado el invierno, de tal forma que las flores –que se encuntran en un estado de latencia llamado dormancia– solo aparezcan una vez que ya pasó el invierno; en caso contrario, las flores podrían morir con las heladas. Distintas variedades de cerezos requieren acumular una determinada cantidad de horas frío durante el invierno para poder florecer en primavera, garantizando una buena producción en verano y con esto exportarlas a diversos países de destino alrededor del mundo. De esta forma, el rompimiento de la dormancia en las yemas florales es fundamental para que ocurra la floración y, por lo tanto, para la producción de fruta.

En la última década, la existencia de fenómenos climáticos anómalos –como “El Niño” y “La Niña”, sumado al impacto del cambio climático– han hecho que tengamos inviernos más cálidos en regiones productoras de cerezas. Tales condiciones climáticas traen como consecuencia un escenario riesgoso, ya que la acumulación insuficiente de frío requerida para las diversas variedades de cerezos existentes en nuestro país afecta de manera negativa al rompimiento de la dormancia de las yemas florales, lo cual se ha visto reflejado hasta la fecha en pérdidas importantes asociadas a una menor producción de cerezas. Por lo tanto, entender mejor cómo se regula la floración en árboles como los cerezos resulta tremendamete relevante.

Recientemente, investigadores del Centro de Biotecnología Vegetal de la Universidad Andrés Bello –liderados por la Dra. Andrea Miyasaka– estudiaron cómo el frío afecta a la función de varios genes relacionados con la floración. El trabajo titulado “DNA methylation and small interference RNAs participe in the regulation of MADS-box genes involved in dormancy in sweet cherry (Prunus avium L.)” fue publicado en mayo de este año en la revista Tree Physiology y describe que durante la acumulación de frío en el cerezo se producen cambios en su genoma. Estos cambios están asociados a la regulación epigenética, que consiste en modificaciones químicas sobre el ADN que, si bien no alternan la secuencias de los genes, sí pueden regular la forma en la que estos genes funcionan. En particular, este estudio describe como la acumulación de frío progresiva va acompañada de la modificación epigenética progresiva de algunos genes. Esto quiere decir que, entre más frío acumulan, más marcas epigenéticas se producen. Los genes afectados por este proceso están directamente involucrados en la mantención de la dormancia de las yemas florales y su expresión disminuye a medida que la yema floral acumula más horas de frío. Finalmente, la expresión de estos genes llega a un mínimo y, con esto, se pone fin a la dormancia de las yemas florales.

Estudios como éste resultan fundamentales para entender de mejor manera los mecanismos que regulan la floración en árboles frutales, lo que puede ayudar a generar nuevas herramientas que apoyen a los productores de cerezo y otras especies para que, entre otras cosas, puedan enfrentar de mejor manera los desafíos que el cambio climático impondrá sobre la producción de fruta. Este trabajo ha sido financiado por CORFO (13CTI21520-SP05) y FONDEF (G09I1008) y cuenta la colaboración científica del Dr. Humberto Prieto, INIA – La Platina.

La Dra. Andrea Miyasaka (al centro, abajo) junto a los integrantes de su laboratorio.

Link al artículo: https://academic.oup.com/treephys/article-lookup/doi/10.1093/treephys/tpx055